domingo, 5 de abril de 2009

El gobierno de Alfonsín: Una mirada económica de una democracia que no fue

El cáncer que azotaba sus pulmones pudo más, y se llevó al presidente que le devolvió a los Argentinos la capacidad de pensar y expresarse libremente, de poder volver a decir “no”, y de volver a tener esperanza por un país con más justicia social.
Desafortunadamente son pocos mis recuerdos de aquel 10 de diciembre de 1983, momento en el cual retorna la democracia a nuestra tan oprimida sociedad.
Ganando las elecciones con el 51.7 % de los votos contra el 40.1 % de Luder, se convertiría así en el primer presidente democrático luego de 8 años de terrorismo de estado ejercido por la Junta Militar.

Contexto económico

Alfonsín encuentra el estado sumergido en una deuda pública que ascendía los 45 mil millones de dólares, contraídos en su mayoría por el gobierno de facto desde 1976. Estimaciones del Banco Mundial, indican que la deuda se utilizó de la manera siguiente:

- 44 % para financiamiento de la evasión de capitales por parte de agentes privados, nacionales e internacionales.
- 33 % para el pago de intereses a la Banca Extranjera
- 23 % destinados a la compra de Armamento y otras importaciones no registradas.

Resulta difícil entender como un país se endeuda para fugar capitales, sin embargo fue así. Como el saldo de la balanza comercial no era suficiente para proveer de dólares a los grupos económicos en la medida que ellos lo requerían, se procedió al endeudamiento de las empresas públicas, que luego serían rematadas argumentando la ineficiencia de las mismas. La deuda se terminó de incrementar cuando en el 82 y gracias a una maniobra ideada por Domingo Cavallo, se estatizo el 90 % de la deuda privada mediante seguros de cambio, que las empresas no habían contratado, con el agravante de que esas deudas eran en su mayoría auto préstamos, avales caídos y otras maniobras ilegales.

Observación: La suba de los precios del petróleo en los países de la OPEP, produjeron un gran exceso de dólares (petro-dólares) que, de no ser invertidos, pondría en riesgo el sistema financiero internacional. Es el comienzo de la política de endeudamiento de países que pudieran absorber ese exceso, eran los bancos los que presionaban a los países para otorgar créditos y no los estados para recibirlos. Argentina se endeudó como consecuencia de una política instrumentada por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y otros organismos a fin de evitar un colapso financiero internacional. Estos fondos, lejos de utilizarse para financiar el desarrollo del país, fueron derivados a los Bancos Comerciales, a ciertas empresas privadas y a los bolsillos de ciertos individuos que en su doble rol de funcionarios argentinos y representantes de los bancos extranjeros, cometieron en complicidad con los anteriores gran cantidad de maniobras ilícitas e inmorales con la impunidad que les garantizaba la dictadura militar. Sin embargo, el “dinero barato” de los petro-dólares duró poco, y ya para 1981 la tasa de interés se había triplicado haciendo imposible el pago de la deuda para la mayo ría de los países pobres.

En el plano internacional, se pasaba de un extremo de abundante liquidez que favoreció el endeudamiento de los países pobres, a una situación de escasa liquidez y elevadas tasas de interés que hacía colapsar el pago a término de la Deuda Externa. Con la crisis de México de 1982, comienza una etapa en donde solo entran capitales para el pago de intereses de la deuda. En Argentina, el paso de una etapa a otra se identifica según lo que se financió (salida de capitales o pago de intereses) y según los titulares de la deuda (sectores público o privado)
Por todo lo dicho anteriormente, se hacía necesario entonces una profunda investigación de la deuda pública, que reducía el margen estatal para aplicar medidas redistributivas.

La Investigación iniciada por Bernardo Grinspun

El gobierno de Alfonsín intentó por medio de su ministro de Economía Bernardo Grinspun investigar la deuda, para separar las obligaciones legítimas de aquellas que eran fraudulentas. Ante las presiones internas y externas a las que fue sometido, que lo enfrentaron incluso con los legisladores de su propio partido, Grinspun tuvo que limitar dicha investigación a las deudas privadas estatizadas por los funcionarios del proceso. El 5 de Julio de 1984, el directorio del Banco Central, presidido por Enrique García Vázquez cumpliendo las instrucciones de Grinspun dicto la circular N° 340, mediante la cual se disponía la conformación de un grupo de auditores que tendría a su cargo el análisis de la declaraciones de deuda en moneda extranjera al 31 de Octubre de 1983 efectuada por los deudores privados. La división de la deuda en legítima y fraudulenta debía basarse en los siguientes parámetros:

a) Cuando el acreedor no confirme o niegue la existencia de una deuda ante el pedido de conformación de saldos efectuado por el Banco Central.

b) Cuando aparezca confusión en la calidad de deudor y acreedor, parcial o total, directa o indirectamente en una misma persona, a través de indicios graves, precisos y concordantes, o cualquier otro medio de prueba.

c) Cuando la operación se realizase fuera de las prácticas de mercado generalmente aceptadas.

d) En todas aquellas situaciones, en que la operación a juicio del Banco Central y como resultado de la investigación no se encuentre suficientemente acreditada.

Aunque los auditores tuvieron una serie de obstáculos, como las presiones e intimidaciones de los directivos de las empresas investigadas; las objeciones planteadas por los abogados de las mismas y la confusión en la cual pretendían sumirlos los contadores, su trabajo encomiable y riguroso llegó a conclusiones sorprendentes que aquí resumimos:

- Anomalías en la concertación de seguros de cambio
- Autopréstamos (Un autopréstamo es un procedimiento que consiste en transferir divisas a un país extranjero que después vuelven a ingresar como "préstamos" del exterior. Los supuestos deudores recibían el beneficio de los seguros de cambio y posteriormente el de los títulos públicos que entregó el Estado para pagar o refinanciar deudas privadas)
- Endeudamientos producidos por proyectos de inversión que no se efectuaron.
- Aportes de capital, disimulados como préstamos financieros.
- Sobrefacturación y abultamiento de la deuda.

Además de las irregularidades recién mencionadas, muchas empresas privadas contrajeron deudas en el exterior, con garantía del Estado que luego no pagaron. El Estado pagó dichas deudas y aunque las empresas debían rembolsar dichos préstamos, no lo hicieron. Entre las empresas beneficiadas por estos avales caídos podemos destacar a: Interama, Covimet, AUSA (Autopistas Urbanas), Aluar, Acindar, Papel Prensa, Induclor, Papel Tucumán (Grupo Bridas) e I.M.P.S.A (Grupo Pescarmona).
Otra anormalidad fue la inclusión en la deuda externa del sector privado, de las deudas de las filiales argentinas de las multinacionales con sus casas matrices en el exterior. La significación, veracidad, o magnitud de estas últimas, escapan a todo tipo de control o fiscalización.

El fracaso del “Consenso de Cartagena”

Quizás la exteriorización más notable de esta estrategia de investigación de la deuda fue la organización del llamado "Club de Deudores" que intentó tomar forma con el Consenso de Cartagena, llevado a cabo el 21 y 22 de junio de 1984, en el cual se reunieron 11 países de América Latina con el mismo problema de deudas. El 80 % de la deuda regional estaba comprometida por esos 11 países. La carta de presión era la amenaza de una moratoria conjunta que podía hacer temblar al sistema financiero internacional. Los diez grandes bancos norteamericanos tenían prestado a los países en desarrollo 2,8 veces su capital. Por lo tanto, una moratoria sólo del 40 por ciento de la deuda hubiera hecho quebrar a esas instituciones. Pero la presión de los acreedores, el FMI y los Estados Unidos, logro hacer fracasar estas iniciativas, y el documento final de Cartagena se limitó a crear un mecanismo de consulta y seguimiento regional para ayudar a la concreción de encuentros con los acreedores. Finalmente, los países terminaron negociando la deuda de forma aislada con la promesa de obtener mayores beneficios.

La política económica de Grinspun

Como Ministro de Economía, Bernardo Grisnpun intentó aplicar una clásica política keynesiana orientada a fortalecer el mercado interno, mediante el aumento de salarios y el control de las tarifas de los servicios públicos y políticas públicas como el Plan Alimentario Nacional (PAN), y el control de un tipo de cambio alto.
Desafortunadamente, la frustrada investigación de la deuda externa, sumado a un contexto internacional desfavorable, con caída de los precios de las materias primas, hizo fracasar el modelo implementado, debido a la alta inflación, déficit fiscal y comercial, oposición de los sindicatos y presiones de los grupos económicos.

Plan Austral

El pago de los elevados compromisos de deuda unido al bajo precio de las materias primas presionaba sobre el tipo de cambio, y finalmente sobre el nivel de precios, generando un contexto inflacionario y de déficit fiscal y comercial, hace fracasar las políticas de Grinspun. En febrero de 1985 asume como ministro de economía Juan Vital Sourrouille, el cual implementa el Plan Austral. El plan Austral fue muy parecido al “plan de convertibilidad” que implementaría luego Domingo Felipe Cavallo, en el sentido de que ambos fueron planes anti-inflacionarios y no planes económicos. Además, ambos planes, al reducir exitosamente la inflación, fueron cruciales para las ganar las elecciones de 1985 y 1991.
La medida política central fue el cambio del signo monetario, quitando tres ceros al Peso Argentino para crear el Austral. En rigor, se establecía la paridad 1000 $ = 1 Austral = 1,25 USD. Esto significó una devaluación de la moneda del 18 %, obteniendo una paridad cambiaria adecuada, que se mantuvo hasta abril del '86 y permitió mantener un balance comercial muy favorable.
Por otra parte se aplicó un fuerte control de precios. Las tarifas de los servicios públicos se aumentaron y congelaron, y se establecieron listas de precios máximos para los bienes de la canasta básica. También se buscó limitar el aumento de los salarios del sector privado. Para evitar loa aumentos injustificados provenientes de contratos anteriores al plan que establecían ajustes por inflación se aplicó una escala de conversión y se dispusieron medidas para reducir la tasa de interés de los depósitos y préstamos. Los ingresos fiscales mejoraron considerablemente al desaparecer el rezago fiscal, al aumentar el precio de los combustibles, al elevar los derechos de importación, fijar un derecho de exportación adicional y rebajar casi todos los reembolsos vigentes.
El plan logró el objetivo de reducir la inflación de un día para el otro (en los primeros meses de aplicación la inflación rondó el 1% mensual) con lo que el gobierno logró recuperar mucho de su popularidad inicial, ganando así las elecciones del 85. También logró el objetivo de no frenar el crecimiento típico en los planes gradualistas que recomendaba el FMI, llegándose a crecer al 5% anual al mejorar los precios de las materias primas hacia 1986.
El plan Austral funcionó bien en el corto plazo, cuando los precios internacionales permitieron mantener saneadas las cuentas del estado. Durante el año 1986, los precios internacionales de exportación cayeron significativamente, disminuyendo la entrada de divisas al país. Se inicia una etapa de déficit fiscal en las provincias, de desabastecimiento de algunos productos básicos, y otros factores que llevaron a desatar de vuelta el fenómeno de la inflación. Ante esta situación, se optó por el abandono de tos estrictos controles y por la liberalización económica. Esto significó el rompimiento con el modelo de economía semi cerrada puesto en marcha desde hacia medio siglo y la apertura del mercado a los productos extranjeros, acompañada por la reforma del Estado.
Hacia 1987 se inició una fase de descongelamiento gradual de precios; en ese período la inflación tuvo un ligero incremento, llegando hasta el 3% mensual, en combinación con una serie de devaluaciones para mantener la competitividad externa. La situación desmejoraría notablemente al aumentar fuertemente el tipo de interés internacional y reducirse nuevamente el precio de las materias primas, motor principal del modelo económico.
Mientras tanto se trataban renegociaciones sobre los vencimientos de la deuda externa, así como nuevos préstamos para hacer frente al sector externo, dejando de lado aquellos indicios de esperanza que aparecieron en las primeras etapas de este gobierno, en cuanto a la investigación de esa deuda que deterioraba la calidad de vida de los habitantes de nuestro país.
A mediados de 1987, el gobierno declaró oficialmente fenecido el Plan Austral y anunció un nuevo paquete de medidas que atraerían el apoyo del FMI a través de otro crédito stand-by. Se atacaría a la inflación y el déficit fiscal interno y externo. Se establecían además pautas estrictas en relación al tipo oficial de cambio del dólar, los salarios, impuestos y tarifas de servicios públicos.
La aplicación de estas medidas, que provocaron una gran disminución en la capacidad adquisitiva de algunos sectores sociales, sumadas a la tibia respuesta al problema militar, a la imposibilidad de hacer frente a los problemas sindicales y otros, repercutieron en los resultados de los comicios electorales de septiembre de 1987. En las elecciones de diputados nacionales de 1987 el P.J. obtuvo el 41.5 % de los sufragios frente al 37,3% de la UCR; en las provinciales, los radicales sólo mantuvieron las gobernaciones de Córdoba y Río Negro junto a la Capital Federal.
El desfinanciamiento crónico del Estado ya no podía ser resuelto ni recurriendo a los fondos de pensiones, ni por el endeudamiento interior y exterior, ni por la emisión monetaria. Conforme a las políticas del FMI, en julio de 1987 el gobierno pone en marcha un plan de reducción de gasto público a través privatizaciones y reducción de personal público que no pudo llevar a cabo debido a la oposición del peronismo en el congreso.
En septiembre de 1987, el oficialismo pierde en las elecciones legislativas obteniendo un 37 % de bancos, contra el 40 % del peronismo. En 1988 la Argentina entra en moratoria por el pago de la deuda externa, con una inflación que en agosto alcanzaba el 27,6 %.

El Plan Primavera

Este plan incluyó congelamiento de tarifas, acuerdo de precios con pauta de aumentos mensuales, desdoblamiento y “tablita” para el mercado de cambios. Además, se rebajó el IVA y se lanzó un programa de racionalización de la administración pública. Estaba centrado, una vez más, en contener el ascenso inflacionario a través del control de precios de las tarifas públicas y el congelamiento de los salarios estatales. Incluía control de cambio y precios, y negociación con el movimiento obrero. la Unión Industrial Argentina y la Cámara de Comercio. Quedaban fuera de la negociación Confederaciones Rurales Argentinas. la Federación Agraria, la Sociedad Rural y Coninagro. Pero el control de cambios que propuso fue recibido por la Sociedad Rural con una recordada silbatina.
1989 sería un año adverso para el gobierno. Las sequías afectaron las cosechas y la provisión do energía, el copamiento al Regimiento 3 de Infantería de La Tablada llevado a cabo por miembros del Movimiento Todos por la Patria, el alza incontrolada de las tasas de interés, el agotamiento de las reservas del Banco Central para intentar mantener el valor de un austral queso depreciaba cada vez más frente al dólar y golpe de morcado producido por los principales grupos económicos al retirar sus depósitos de los bancos, retener divisas producidas por exportaciones y demorar el pago de impuestos.
Hacia 1989, la situación se volvió incontenible. El índice de precios superó 3000%. Era la tan temida hiperinflación, y en febrero una devaluación del austral generó una ola de saqueos en las principales ciudades del país. Tras una ardua negociación con Carlos Menem, Alfonsín decidió anticipar su salida de la Casa Rosada, dejando en claro que en la joven Argentina la democracia no era condición suficiente del crecimiento económico.

Conclusiones

El intento fallido por analizar una deuda externa ilegítima, (causa Nº 14467, Alejandro Olmos S/denuncia, Juez Jorge Ballestero) debido a las presiones del stablishment nacional e internacional, pone a la Economía Argentina en una situación de extrema dependencia de la entrada de divisas al país, ya sea vía endeudamiento externo, vía exportaciones o vía privatizaciones. Así se explica la momentánea eficacia del Plan Austral, que logró reducir la inflación, con un PBI creciente. Sin embargo, con la caída de los precios internacionales, la entrada de divisas para hacer frente a los vencimientos se debe obtener de mas endeudamiento o privatizando el patrimonio público. La segunda opción quedó en la nada tras la negativa en el congreso. Al agotarse la primera opción, y tras el golpe de mercado sufrido tras el anuncio del plan primavera, la escasez de dólares y la desatada espiral inflacionaria terminaron con el modelo alfonsinista. La política del endeudamiento implementada por la dictadura militar, nos puso de rodillas ante el acreedor interacional. Nos hizo plenamente dependientes de variables exógenas. Nos hizo dependientes de la entrada de divisas. La política del endeudamiento termino con la Argentina Industrial y comenzó con la Argentina de la timba financiera, afín a los grandes grupos empresarios y a la Banca Internacional.

Raúl Alfonsín fue el primero de una larga lista de presidentes, para los cuales la democracia se resume en el hecho de poder ir a votar cada 4 años. Raúl Alfonsín fue el primer presidente que nos dio a entender que la frase "con la democracia se come, se cura y se educa" forma parte de una utopía para los hermanos Argentinos. El hoy olvidado ministro de economía Grinspun tuvo la iniciativa de investigar el grave endeudamiento en el que Argentina estaba sumergido al comienzo de el gobierno Alfonsinista. Una deuda que funciona como una bomba de succión de nuestros recursos naturales, de nuestras empresas públicas y en definitiva de nuestra vida y dignidad. Mas tarde se demostraría la ilegalidad de esa deuda odiosa, tras la causa N° 14467 de Alejandro Olmos, de la mano del Juez Ballestero, que delego el poder al congreso de la nación, un congreso que año tras año la ignora como si se tratara de algo insignificante. Las presiones del FMI y el BM en conjunto con el stablishment local e internacional hicieron fracasar el "consenso de cartagena" y se privó a la Argentina de poder curar ese cáncer que significa la deuda externa. La deuda se siguió pagando, se pidió mas deuda para poder pagar, y se privó al pueblo de poder comer, ser curado y ser educado. Las recetas de Sourrouille hundieron al país con políticas dependientes del "viento de cola", un elevado precio internacional de materias primas, con el Plan Austral y el Plan Primavera. Y la deuda ilegítima, se paga.

Alfonsín nos devolvió la democracia, sin embargo privilegió las ganancias del stablishment a la del pueblo para el cual se dedicaba. Nos hizo comprender que con la democracia no se come, no se cura y no se educa, si no existe una política económica funcional a ese fin. Una política que hoy, 25 años después, la seguimos esperando.

Fernando

jueves, 26 de marzo de 2009

Comunicado de la Sociedad Rural Argentina

Nunca olvidemos su pasado. Ni sus métodos para desestabilizar al gobierno, que no cambian con el tiempo. El siguiente comunicado de la SRA transmitiendo su agradecimiento a la Junta Militar y a su "proceso de reorganización nacional" lo dice todo. Haciendo "click" en la imagen, se amplía y facilita la lectura de este comunicado.



Acá el artículo trascripto:

"Hace un año que el país se debatía en la más profunda de las crisis por las que ha atravesado en su historia.

La corrupción, la falta de autoridad, el desgobierno, el crimen como medio político, eran características dominantes de la situación. En lo económico, la inflación descontrolada y el desorden fiscal eran insostenibles. Se estaba al borde de la cesación de pagos; en suma, el país se desintegraba.

En esos momentos todos estábamos dispuestos a dar cualquier cosa por tener garantías mínimas de vida y de bienes, por volver a respirar aire puro.

Fue en tan graves circunstancias que las Fuerzas Armadas tomaron las riendas del país con patriótico empeño, para evitar su desarticulación total. Su advenimiento al gobierno fue apoyado por todos. En aquel momento nadie medianamente informado creyó en la posibilidad de revertir la situación en un plazo breve.

Un año después, luego de una ardua labor, varios e importantes son los logros materializados. Quizás mayores aún de lo que nos puedan parecer sin la suficiente perspectiva.

La guerrilla apátrida y brutal, amparada en buena medida por las anteriores autoridades, ha sufrido rudos golpes y está en franca retirada. Ahora se dedica desde el exterior a atacar al país a través de la prensa izquierdista, cínicamente, abusando de la calificación de derechos humanos, que ellos jamás quisieron respetar.

Sin embargo, queda mucho por hacer. Es indispensable reforzar el proceso dándole otro ritmo, lograr definiciones y tomar decisiones que hacen al fondo del mismo y que son necesarias para proyectar a la Nación hacia su modernización, conforme al plan económico inicialmente enunciado.

En efecto, debemos desarmar el andamiaje creado por casi 35 años de una lenta pero sistemática estatización socializante, que en definitiva ha demostrado su fracaso al empobrecernos a todos y al no haber dado los frutos que algunos sectores ansiosos, confundidos o equivocados, esperaban de su aplicación.

Este proceso requiere el apoyo y sacrificio de todos los sectores, sacrificio que deben hacer no sólo los empresarios y obreros, sino especialmente el Estado, dando el ejemplo a través del reordenamiento presupuestario, que ya ha comenzado, la liquidación de las empresas estatales y el redimensionamiento de la burocracia.

Ahora no debe dominarnos la impaciencia. Volvamos nuestra memoria al 24 de marzo de 1976 y comparemos la actual situación política con aquella, recordemos etapas similares y veremos que las experiencias pasadas nos indican la inconveniencia de actitudes demagógicas, de aperturas políticas prematuras, que pueden entorpecer o demorar una efectiva recuperación del país en todos los órdenes.

La sociedad Rural Argentina reitera frente a los productores y la ciudadanía en general su apoyo a toda acción que signifique completar el proceso iniciado el 24 de Marzo de 1976, para poder lograr así los fines propuestos, que en definitiva son los grandes objetivos nacionales."

Buenos Aires, 24 de Marzo de 1977




miércoles, 25 de marzo de 2009

Breve síntesis sobre la realidad argentina

Estamos ante la presencia de la conjunción de tres actores sociales de desestabilización social y política.

Por un lado, los sectores más recalcitrantes de la derecha política (Macri, Carrio), por el otro, la oligarquía nacional de la mano de la Sociedad Rural Argentina, gran entusiasta de las dictaduras y la anti-democracia, acostumbrados a manejar y "ordenar" el país a su antojo, y por último, la corporación mediática privada, con el Grupo Clarín a la cabeza, que le da voz a los dos actores anteriores. Los tres tienen un objetivo en común, la concentración de la riqueza en manos de la burguesía nacional y extranjera, en detrimento de las libertades civiles (mediante la bandera de la "inseguridad mediática") y la desregulación estatal (mediante la quita de retenciones a la exportación).

El pueblo tiene las armas y la fuerza necesaria para combatir estos grupos conservadores:

- Primero, no aflojar en la lucha por las retenciones y la redistribución del ingreso.

- Segundo, entender, que la inseguridad es una consecuencia de la concentración del capital que estos mismos actores fomentan. La única forma de combatir la inseguridad sin redistribuir, es mediante un "proceso de reorganización nacional" el cual solo trae mas hambre, pobreza y violencia.

- Tercero, una nueva ley de radiodifusión para terminar con el monopolio de la verdad corporativista (manipulación de las masas en su favor).

Apoyar estos 3 acontecimientos es apoyar el bien común del pueblo argentino. El camino hacia un socialismo que beneficie a la sociedad en su conjunto es largo, y los obstáculos de la estructura capitalista y el stablishment numerosos. El pueblo unido debe continuar apoyando estas medidas sociales mas que nunca para poder alcanzar el valor mas importante de la democracia: La Igualdad.

Fernando

lunes, 9 de marzo de 2009

Retenciones , algo más que un problema de "caja"



Luego del acuerdo parcial firmado entre el gobierno y el campo, y en un contexto de crisis internacional, el debate por las retenciones a la exportación de soja parece no perder fuerza y su quita o rebaja es el próximo objetivo de los dirigentes agropecuarios.

Desde hace casi un año este a sido el debate y el conflicto principal entre el gobierno argentino y “el Campo”. Resulta indispensable en tal sentido, que el lector comprenda objetivamente el fin de las retenciones, (tema tratado de una manera por demás superficial por los medios masivos de comunicación) y saque el mismo las conclusiones sobre este tema tan importante para el futuro de los Argentinos.


Un análisis económico


Los derechos de exportación (también llamados retenciones) son una herramienta de proteccionismo que utiliza el gobierno. Los grupos encargados de la exportación de granos son los que pagan este derecho, y a su vez se lo descuentan al productor agropecuario, que recibe un precio similar al FAS (free alongside ship) de la materia prima, es decir el precio FOB (free on borrad) descontando los derechos de exportación y los gastos en puerto.

El valor de mercado interno, no es directamente el valor FAS. La secretaría de agricultura establece un valor FAS de paridad, menor al valor FAS, a través de un mecanismo de subsidios otorgados por el gobierno nacional para disminuir los precios internos. El valor FAS de paridad es en definitiva el que debería determinar los precios internos de las materias primas.Los subsidios otorgados a los productores compensan la pérdida del productor al vender al valor FAS de paridad.

De lo explicado anteriormente, se pueden deducir algunas consecuencias de la política de retenciones:


  • Sirven para disminuir los precios internos de los internacionales. (a mas altas retenciones, mas bajo precio FAS, lo cual disminuye, o el precio FAS de paridad, o disminuye los subsidios otorgados por el gobierno).

  • En el caso de la soja, la aplicación de las retenciones no se utiliza para disminuir el precio interno (el 95% de la soja se exporta). Sirve, por ejemplo para desalentar su cultivo y frenar los irreversibles efectos de la deforestación, que está afectando gran parte del norte argentino, el uso de agroquímicos, siendo Monsanto su principal productor, y que tiene consecuencias muy nocivas para nuestro medioambiente.
  • Con la recaudación de estos derechos de exportación:

-Se financian los subsidios para el FAS de paridad (lo cual disminuye los precios internos).

-Se sostiene el tipo de cambio (los dólares los utiliza el banco central para alimentar su demanda y evitar la suba del tipo de cambio).

-Se financia gasto público.


Como se observa, la aplicación de estos derechos de exportación son definitivamente necesarios para sostener un modelo económico y social que favorezca a los sectores de menores recursos. Mas aún, en este contexto de crisis mundial, con fuerte baja de ingresos fiscales, la quita de retenciones afectaría de manera muy perjudicial a la sostenibilidad del modelo kirchnerista. La alternativa planteada por la opositora Carrió, pretende compensar la pérdida de recaudación en moneda extranjera, por un préstamo al FMI, entidad bien conocida por los argentinos en los nefasta década del 90.


El fin de la doble renta


Un análisis proporcionado por Roberto Navarro indica lo siguiente:


“El campo es claramente el sector productivo de mayores ventajas comparativas. Ventajas brindadas por la generosidad del clima y la tierra argentinos. Los productores no lo ven así, porque mantienen desde hace años un sistema productivo que divide la renta en dos partes: en promedio, 70 por ciento para el dueño de la tierra y 30 por ciento para el arrendatario. En el país casi el 70 por ciento de la tierra se trabaja bajo ese régimen. En Estados Unidos, el gran productor mundial de alimentos, menos del cinco por ciento de la tierra cultivada se arrienda. En Europa sólo se alquila el tres por ciento de los campos. En Brasil prácticamente no existe el arrendamiento.”


Este sistema le permite al terrateniente obtener una renta sin realizar la mas mínima inversión. Además, le permite al arrendatario entrar en el negocio de producir, sin invertir grandes cantidades de dinero en comprar un terreno. Además, la maquinaria agrícola es manejada por un contratista, el cual recorre de norte a sur trabajando las tierras, pasando de productor en productor, de terreno en terreno.

El sistema además fue explotado por grandes inversores. Gustavo Grobocopatel, uno de los mayores productores de soja del país, posee muy pocas hectáreas propias en Argentina, pero trabaja más de 200 mil hectáreas. El arrendamiento sufrió un alza en sus precios a causa de la competencia de los pooles sojeros. De esta manera, el pequeño productor corre en desventaja en comparación con los antes mencionados pooles.

En conclusión, no es el nivel de retenciones el actual problema de las retenciones, sino el elevado precio del arrendamiento de los campos, lo que imposibilita mantener el régimen de doble renta. Una quita de retenciones, permitiría sostener la ganancia de los terratenientes a costa de un alza en el precio de los alimentos que pagaría el pueblo argentino en su totalidad.


La otra alternativa: Nacionalizar o regular el comercio exterior


El actual problema de mantener el sistema de retenciones, sumado al oligopolio del comercio de granos, reside en la alta renta de estos últimos. La cartelización de las empresas agroexportadoras, reduce de manera significativa el valor por tonelada que recibe el productor agropecuario. Según declaró el lider de Proyecto Sur, Fernando Solanas, en el programa “A dos voces”, estas empresas se llevan aproximadamente un tercio del total de la renta del sector, algo totalmente inadmisible. A su vez, Mario Cafiero en su informe “la falacia de las retenciones móviles”, explica los mecanismos de estas grandes empresas extranjeras para aumentar sus beneficios en detrimento del productor rural. El sistema de subsidios para implementar el valor FAS de paridad en el mercado interno debe ser a su vez ampliamente vigilado, para evitar que dichos subsidios caigan en manos equivocadas.

Existe una alternativa al actual sistema de retenciones: Nacionalizar o regular el comercio exterior. Vía estatizando las actuales empresas oligopólicas del comercio exterior o vía creando una agencia adicional que compita con los entes privados, estas alternativas terminarían con las escandalosas ganancias de éstas empresas extranjeras. Este ente estatal actuaría de estabilizador de los precios, operando como regulador, estableciendo equilibrios, funcionando como testigo del mercado interno y externo, definiendo estándares, negociando exportaciones de país a país, etcétera. (Para más información al respecto, ver entrada de Ezequiel Meler)


Conclusiones


La gran concentración de las tierras en argentina es preocupante. Un informe de la FAO (Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), indica que el coeficiente de Gini para la concentración de la tierra en Argentina es de o.83, siendo 0 equidad total, y 1 concentración total. De hecho, de aproximadamente 300000 productores, solo 4000 tienen el 50 % de las tierras.

Se hace imprescindible implementar medidas que fomenten la redistribución de las tierras, que eviten la doble renta y que favorezcan el cultivo de granos que eviten el daño medioambiental.

Para esto es necesario implementar políticas que limiten el valor de la renta de las tierras (caso Brasil) y terminar con la doble renta y los pooles de siembra, implementar políticas para favorecer a los pequeños productores (segmentación de retenciones), terminar con los latifundios implementando una reforma agraria, nacionalizar el comercio exterior para expropiar la renta de las multinacionales y favorecer con la misma tanto a productores como a el pueblo en general, favorecer la industria agropecuaria otorgando créditos livianos a productores, etc.

Además, es hora de que uno de los sectores mas beneficiados por el modelo kirchnerista, asuma una disminución de sus ganancias en solidaridad con los demás sectores del pueblo argentino, afectados por la crisis internacional.

lunes, 9 de febrero de 2009

Canje de Préstamos Garantizados: Crónica de un fraude

Hace unos días - el 27 de enero de 2009 - la presidenta Cristina Fernandez de Kirchner anunció con orgullo el éxito que tuvo el canje de deuda de los préstamos garantizados que tenían vencimiento este año, alcanzando la manobra un 97 % de adhesión de parte de los inversores, lo que alivia el riesgo de default, al menos para el 2009.

Ahora bien, ¿es esto una buena noticia? Para responder esta pregunta empezaré por comentar de donde vienen estos prestamos garantizados. Anticipando esta respuesta, debo decir que la deuda externa Argentina es consecuencia de la impunidad financiera que rige en Argentina desde la época del nefasto Martinez de Hoz, y la misma a sido investigada por Alejandro Olmos, demostrando su origen fraudulento luego de la sentencia dictada por del juez de la causa, Jorge Ballesteros.


Origen de los préstamos garantizados


Aunque gran parte de la deuda externa argentina se origina en plena dictadura militar, estos préstamos garantizados tienen su origen durante la democracia, lo que los hace todavía mas deplorables.
Los prestamos garantizados surgen en noviembre de 2001, en una manobra que culmina y le pone el broche de oro a las fraudulentas y previas maniobras de "Blindaje" y "Megacanje" ocurridas previamente. Es indispensable conocer entonces como operaron sucesivamente y en conjunto estas 3 maniobras financieras, que pusieron a salvo a las entidades financieras, banqueros y grandes grupos empresarios del riesgo argentino, que ellos mismos habían ocasionado, fugando las reservas del banco central y del sistema financiero.

Como comenté en un post anterior, el escenario de la convertibilidad en Argentina era insostenible, sin la entrada continua de capitales externos. Con el fin de la fiesta de las privatizaciones, el riesgo de default en Argentina empezaba a sonar en los medios de comunicación.

Proceso de la deuda


Primera Etapa: Blindaje (Enero 2001)



Esta operación consistió en un paquete de ayuda a la argentina de aproximadamente USD 40000 millones. Este paquete estaba destinado a asegurarle a la Argentina la re-financiación de la deuda externa que le negaba el mercado de capitales. 13.700 millones los pondría el FMI, 5.000 millones el Banco Mundial y el BID, 1.000 millones España, y el resto (20000 millones) saldría de canjes de bonos y de colocaciones a realizar por los bancos Argentinos en el mercado interno (esto mostraba la no disponibilidad de financiamiento externo privado). Sobre estos últimos USD 20000 millones, la Oficina de Evaluación Independiente del FMI declaró que

"el componente del “blindaje” procedente del sector privado—unos U$20.000 millones en los cinco años siguientes—abarcaba un acuerdo con las 12 instituciones que crean mercados en Argentina para renovar los bonos por vencer y adquirir nuevas emisiones públicas por US$ 10.000 millones, convenios con fondos privados de pensiones para adquirir nuevas emisiones públicas por US$ 3.000 millones, y operaciones de administración de pasivos por concepto de bonos internacionales por US$ 7.000 millones... las proyecciones de financiamiento para 2001, efectuadas en distintos momentos del año, suponían que los recursos provendrían desmesuradamente de acreedores internos (en gran medida cautivos) y no del sector privado internacional.”

Por otra parte, la comisión Especial Investigadora de la Fuga de Divisas de la Argentina elaboro un informe exhaustivo. Sus conclusiones revelaron que una parte importante de esos fondos es producto de la evasión impositiva. El BCRA favoreció el endeudamiento del sistema financiero local con el exterior, con escaso control.
Se concluye además que el 70 % de los fondos transferidos corresponden a las primeras 200 empresas del país, el 42 % a las principales firmas exportadoras, y el 26 % a las empresas privatizadas de servicios públicos.

Las empresas que en conjunto transfirieron USD 9000 millones, fueron Pecom Energía S.A.; Telefónica de Argentina S.A.; YPF S.A., Telecom Argentina Stet; Nidera S.A.; Shell Compañía argentina de petróleo; Telefónica Comunicaciones Personales S.A.; Esso Petrolera Argentina; Bunge Ceval S.A. Y Molinos Río de la Plata, teniendo, curiosamente, una utilidad en conjunto de USD 2000 millones. Es tarea del gobierno averiguar si las sumas transferidas fueron declaradas a la DGI, y si su origen es lícito. Mas allá de esto, existen indicios claros de evasión fiscal. Sino, es imposible explicar como estas empresas transfirieron mas de 4 veces sus utilidades al exterior.
En sintesis, el blindaje significó mas endeudamiento para fuga de capitales de empresarios y banqueros y beneficio de acreedores externos, financiado principalmente por el FMI y ahorristas del mercado interno, complicando aún mas a la economía del país.

Segunda etapa: Megacanje (Junio 2001)



Esta operación consistió en postergar los vencimientos de deuda que tuviesen lugar entre 2001 y 2005, para que tuviesen lugar entre 2006 y 2031.
Se intenta evitar los vencimientos acumulados en los próximos 18 meses por USD 7.820 millones (que es apenas un 19% de los vencimientos que ocurrirán en ese lapso, según informa "La Nación" el 5/6/01 pag. 1 sección económica). Y hasta el 2005, los vencimientos prorrogados por este medio, son de USD16.039 millones (ver "Clarin", 4/6/2001, pag.3).
Para obtener esa ventaja política inmediata se renegocia la deuda a vencer en los próximos 7 años (más una porción con vencimientos posteriores) canjeándola por nuevos Bonos por un total de USD 30.000 milones, con vencimientos hasta el año 2031, sin vencimiento de intereses por 2 años.
Bancos ubicados en el país, que se nutren con el ahorro nacional y las AFJP, a la cuales confían los argentinos sus ahorros para su retiro, tomaron el 82% de la operación, o sea, USD 24.600 millones. No lo hicieron con entera libertad, sino "medio obligados" por el gobierno y sin poder discutir la tasa de descuento, según informó Marx (ver "Clarin", 4/6/2001,pag. 3).
Los extranjeros sólo aceptaron colocar u$s8.000.000.000 en la aventura, de los cuales, por diferencia, cabe concluir que USD 2.400 millones fueron tomados por Bancos extranjeros con sucursales en el país y, por lo tanto, sometidos a las imposiciones de Cavallo y nutridos por el ahorro nacional.
El interés que debimos pagar por esta refinanciación es más alto que el pagabamos según los papeles anteriores de la deuda. Es un 15,29% anual.
Esta tasa es consecuencia de otra humillación: de los USD 30.000 milones del "magacanje" los prestamistas sólo desembolsan aproximadamente USD 21.000 millones. El 30% restante es la tasa de descuento. El país firma por 30 y recibe 21. En realidad, no se recibe nada: sólo Bonos viejos, con vencimientos más próximos, a cambio de Bonos nuevos con vencimientos posteriores. O sea, no aumentó la solvencia del país; sigue sin haber plata. Sólo se alivió la iliquidez del Estado frente a sus deudores. Como consecuencia de esto, la deuda argentina por capital aumentó en USD 2.255 millones, sin contar el aumento de los intereses.

Esto evidencia que el megacanje habría sido el mecanismo que posibilitó internalizar títulos de deuda que estaban en el exterior, llevándose a cambio las reservas financieras (requisitos mínimos de liquidez) que estos debían guardar (gracias a una reforma impulsada por Cavallo, la cual permitía a los Bancos tener sus encajes en titulos de deuda), que eran el doble de las generalmente aceptadas, conforme la política prudencial adoptada por el Banco Central después de la crisis del Tequila de 1995, estafando así a los ahorristas del Estado Argentino.
Otro aspecto del megacanje, tuvo que ver con la caída del contrato de pases contingentes, el cual exigía a los bancos tenedores de bonos, a actuar como prestamistas de última instancia, contra garantía de esos bonos.

Tercera Etapa: Conversión de deuda en Préstamos Garantizados (Noviembre 2001)



En esta tercera etapa, se cambian los titulos públicos emitidos durante el Megacanje, por Prestamos Garantizados, a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 1387/01. Aproximadamente el 75 % de los bonos del Megacanje, alcanzaron esta conversión. Logrando los bancos, de esta manera:
  • Hacer aparecer como préstamos en el Activo de los bancos (cuyo pago se garantizó con la afectación específica de impuestos), a los títulos públicos con que se habían empapelado las reservas financieras de estos, con el objeto de disimular la defraudatoria fuga de las reservas, violar la igualdad de los tenedores de títulos, ante un evento de default, al quedar disimulados los mismos como préstamos de los bancos, que tras el default se siguieron pagando.
  • Establecer una cuádruple garantía sobre dichos títulos, para asegurar de múltiples formas su cobro. Como préstamos bancarios, garantizados con privilegio absoluto, mediante impuestos recaudados por el mismo banco para posibilitar su autocobro (impuesto al cheque) , con la posibilidad de aplicarlos al pago de impuestos, y como títulos en si, dado que absurdamente los títulos no se canjearon por los préstamos, sino que se superpusieron, mediante un fideicomiso.

Con estos préstamos, a su vez, los bancos disimularon la brutal recuperación de préstamos al sector privado, con el daño que esto trae a la economía local y a la producción.
De esta manera, finalmente, los bancos lograron escapar al default y a la reestructuración de la deuda, gracias a las garantías otorgadas luego de este canje.

A modo de cierre de este proceso de endeudamiento, Mario Cafiero, en una nota a Rebelión.org, comenta que "de esta manera los grandes bancos en un alarde defraudatorio perpetraron una triple estafa. Primero se quedaron con las reservas que pertenecían a los ahorristas, sustituyéndolas por títulos públicos. Seguidamente lograron que esos títulos públicos no cayeran en default. Y finalmente lograron que el Estado se hiciera integralmente cargo de los costos del corralito y la pesificación asimétrica, que en gran parte eran consecuencias de su accionar. Y si alguien tiene dudas que los bancos puedan tener esta capacidad de maniobra, que por favor recuerden la derogación de la ley de "subversión económica"."

Canje de préstamos garantizados (enero 2009)

Finalmente, luego de analizar el origen de los llamados "Préstamos Garantizados", no parece una noticia feliz, que el canje de deuda actual haya alcanzado el 97 % del total. Con este canje se cambia el índice de ajuste del CER, con el cual el INDEC de Moreno estafó y estafa a los desempleados, asalariados, jubilados y tenedores de bonos de indemnizaciones (entre ellos las víctimas de los bancos y la dictadura militar) por la tasa flotante de interés correspondiente a los depósitos en bancos privados (BADLAR) mas un adicional.
Como resulta ya un clásico en la historia de la deuda, la presidenta y sus ministros transformarán la deuda en "Prestamos Garantizados" con los bancos, de difícil trasmisión que no cotiza en los mercados; en deuda en títulos públicos libremente transferible, que cotiza diariamente en los mercados. Una salida similar a la del Plan Brady de Cavallo de 1992.

No hay nada que festejar, pero mucho que investigar.


Fuentes:

http://www.mariocafiero.com.ar/
La nueva deuda externa explicada a todos - Alfredo Eric Calcagno
La Argentina Robada - Mario Cafiero


miércoles, 4 de febrero de 2009

La Guerra en Palestina y la manipulación mediática (2da parte)

El anterior post sobre la guerra en Palestina y la manipulación daba cuenta de que existe una campaña mediática que oculta y manipula la verdad para lograr que la opinión pública se mantenga a favor (o por lo menos neutral) en torno a la masacre Palestina en manos del Estado de Israel.
En este post, comentaré acerca del origen del conflicto y su desarrollo a lo largo de los años.

Breve historia del conflicto

A principios del siglo XX, el territorio de lo que es hoy la actual zona de conflicto, es decir, Palestina (Gaza y Cisjordania) y el Estado de Israel, se encontraba en manos del Imperio Otomano. Resistido por el Panarabismo, el Imperio Otomano fue el eje de las constantes represiones sufridas por activistas de organizaciones nacionalistas árabes.
El comienzo de la primera guerra mundial, significó para el pueblo árabe una posible salida para la creación de un estado propio, y la liberación del imperio. Este hecho es aprovechado por Gran Bretaña para poner al pueblo Árabe de su lado en la guerra. Era la oportunidad para los nacionalistas árabes de crear un Estado propio, liberado de la tutela otomana y con el beneplácito aliado, que agrupara a los árabes del imperio.
La serie de cartas que intercambiaron entre 1915 y 1916 el jerife de La Meca y el alto comisario británico Henry McMahon (La llamada Correspondencia Husayn-McMahon) tenían como objeto preparar la rebelión árabe contra el Imperio, a cambio del reconocimiento aliado de un Estado árabe en la zona, que abarcaba a todos los territorios árabes de Asia, (aproximadamente los actuales Iraq (exceptuando el sur), Jordania, Siria (exceptuando el litoral mediterráneo), y la Palestina histórica.
En 1916, en plena guerra mundial, estalla la Rebelión Árabe.
En 1917 durante la Revolución Rusa, con los Bolchevique al poder, dan a conocer los acuerdos secretos de Sykes-Picot, dejando al descubierto el engaño sufrido por el pueblo Árabe de parte de los aliados. Los mismos dividían la zona de oriente medio entre Francia y Gran Bretaña, una vez terminada la guerra. La idea general es que existen naciones "adelantadas" y naciones "atrasadas". Estas últimas pueden constituirse en Estados independientes a condición de que un país "mandatario" dirija su administración hasta el momento en que sean capaces de conducirse solas.
El 30 de octubre de 1918, se firma el armisticio de Mudros, y con ello el fin del imperio Otomano.
De 1918 a 1920, prevalece el fugaz estado Árabe, bajo la tutela del emir Faysal. El mismo se regía por una constitución democrática. Pero los intereses colonialistas de Reino Unido y Francia son mas fuertes. Se crean los tratados de San Remo y Sévres en 1920, que establecen legalmente el reparto definitivo de la región entre las dos potencias. La Sociedad de Naciones aprueba el texto de los mandatos y pone un sello definitivo al reparto en 1922. Se crea a su vez el mandato británico de Palestina.
Volviendo en el tiempo 3 años antes, Arthur James Balfour, a través de la declaración que lleva su nombre, pone de manifiesto el interés del gobierno británico de apoyar la creación de un hogar judío en su Mandato británico en Palestina, reaccionando a las sugerencias sionistas. La declaración va dirigida al líder de la comunidad judía en Gran Bretaña, Lionel Walter Rotschild, para su transmisión a la Federación Sionista.
Por su parte, Francia, presionada también por los sionistas, redacta la declaración Cambon, que expresaba la simpatía del Gobierno francés hacia la colonización judía en Palestina y hacia un eventual renacimiento de la nacionalidad judía bajo la protección aliada.
El movimiento sionista surge de la nostalgia religiosa de retorno a la "tierra prometida" de los judíos de la diáspora, siendo su objetivo final, la ocupación total de la Palestina Histórica por el pueblo judío. El mismo se termina de organizar en 1897, con la creación de la Organización Sionista mundial, de la mano de Theodor Herzl. Esta organización, con base en Berlín, tenía un sentimiento favorable a la victoria alemana. Los sionistas del Reich, intentaban que Alemania influyera en su aliado otomano con vistas a la creación de un hogar nacional judío en Palestina bajo su dominio y se propusieron a sí mismos como vehículo de la extensión del área de influencia germánica a esa región.
Al comienzo de la década del 20, la mayoría de los 750.000 habitantes de esta región multiétnica eran árabes de religión musulmana, siendo los judíos el 11% del total (82500). Se calcula que de estos, unos 35000 judíos pertenecen a la primer ola de inmigración sionista (primera Aliyá), desde 1881 hasta 1903, bajo el imperio otomano, fundando los primeros asentamientos agrícolas. Otros 40000 inmigraron en la llamada "segunda aliyá", entre 1904 y 1914.
Durante la década del 20, 100000 judíos entraron en Palestina, movimiento fomentado por la creciente ola de antisemitismo en Europa.
En 1923 se crea la Agencia Judía, una organización judeo-sionista representante de la comunidad judía en Palestina. La misma se encargaba de comprar tierras, las cuales solo podía arrendar a los pertenecientes a la comunidad judía. Se inicia así el desalojo de los árabes palestinos de la región.
A partir del año 1930 se convirtió en el gobierno de facto de la población judía palestina, cuyos líderes eran elegidos por todos los judíos del mandato. Fue la matriz del futuro gobierno israelí proclamado en 1948.
Mientras tanto, la tensión entre ambas comunidades empezaba a crecer día tras día.
Entre 1936 y 1939, el fuerte incremento de la inmigración judía, principalmente causada por aquellos que huían de la persecución nazi en Alemania y la ola de antisemitismo de Europa del este, hicieron sentir a los árabes que estaban siendo marginados en su propia región, así se origina la Gran Revuelta Árabe, con graves atentados cometidos por ambas comunidades. Finalmente, la revuelta fue aplastada por los británicos.
La historia de enfrentamientos continúa durante la segunda guerra mundial y la guerra fría.
En 1947, la ONU había aprobado la resolución 181, la cual recomendaba un plan para resolver el conflicto entre judíos y árabes en la región de Palestina, que se encontraba en esos momentos bajo el reino unido. El plan de la ONU proponía dividir la parte occidental del Mandato en dos Estados, uno judío y otro árabe, con un área, que incluía Jerusalén y Belén, bajo control internacional.
La resolución proponía la siguiente subdivisión territorial:


Los líderes árabes se opusieron al plan debido a que violaba los derechos de la población árabe, la cual en ese momento representaba el 67% de la población total (1.237.000 habitantes), criticando además que la mayor parte de la tierra (el 54%, incluyendo el desierto del Nésguev, que suponía el 45% de la superficie de todo el país) se adjudicaba al Estado judío, que consistía en el 33% de la población.
En mayo de 1948, expira el mandato británico sobre Palestina, y se crea el Estado de Israel bajo las condiciones antes citadas. Simultáneamente, mientras se ejecuta la retirada británica de la región, tropas libanesas, sirias, iraquies, egipcias y transjordanas, apoyadas por voluntarios libios, saudíes y yemeníes, comenzaron la invasión del recién proclamado Estado judío.
Las fuerzas armadas israelíes, apoyadas desde el principio por EEUU y la URSS, resultó ser mas fuerte de lo que los árabes pensaban.
En 1949 Israel firmó armisticios con Egipto el 24 de febrero, con Líbano el 23 de marzo, con Transjordania el 3 de abril y con Siria el 20 de julio. Tras la contienda, Israel aumentó su territorio en cerca de un 23% más de lo asignado inicialmente por las Naciones Unidas. La franja de Gaza y Cisjordania fueron ocupadas por Egipto y Transjordania respectivamente.
El último acuerdo firmado entre Israel y Siria puso fin a la guerra. Israel había resultado indiscutible vencedor. Los judíos no solo se mantenían en la zona que les fue concedida en el plan de partición de 1947, sino que la ampliaron en 5.728 kilómetros cuadrados, imponiendo su dominio sobre 20.850 kilómetros cuadrados de superficie. Se cree que unos 700000 árabes fueron desplazados de su territorio durante la contienda.
La ONU dictó varias resoluciones desde el comienzo de la guerra hasta la fecha, ninguna a sido cumplida. La resolución 149 surge como concecuencia de los centenares de miles de palestinos expulsados de su territorio, y obliga al Estado de Israel a indemnizarlos por las pérdidas.
Luego de ese año, sucesivas guerras sirvieron para incrementar el territorio israelí. En 1956 ocurre la guerra del Sinaí. En 1967 ocurre la guerra de los 6 días, en donde Israel aumenta su territorio considerablemente, con la incorporación de los Altos del Golán, Cisjordania (incluyendo Jerusalén Oriental), la Franja de Gaza y la península del Sinaí. Luego siguieron los sucesivos enfrentamientos con el Libano.
Desde ese año y hasta el 2005, Israel ocupa militarmente y de forma ilegal la franja de Gaza. Durante esa ocupación diferentes insurrecciones del pueblo palestino tuvieron lugar. La primera Intifada, entre los años 1987 y 1993, la segunda Intifada, entre el año 2000 y 2005, que culmina con la retirada unilateral israelí de la franja (aunque el bloqueo fronterizo en la región continúa hasta la fecha, siendo este sucesivamente intensificado).
En 2006 ocurre la guerra del líbano, y se estimaba que los daños causados por la guerra en ese país se elevaban a 1.187 nacionales muertos, 4.060 heridos, 256.000 desplazados y 15.000 viviendas destruidas. Por parte de Israel, las cifras ofrecidas por los medios de comunicación, cifraban en 116 los soldados muertos y 450 los heridos. Entre los civiles, 41 muertos y 604 heridos.
En enero de ese mismo año, Hamas gana las elecciones, de la mano de Ismail Haniya, bajo la propuesta de la lista de "cambio y reforma", con el 65 % de los votos, bajo auditoría internacional, la cual concluyó que las elecciones habían resultado claras y limpias. Sin embargo EEUU, la UE, Rusia y la ONU congelaron las ayudas que hasta entonces se concedían al pueblo de Gaza.
En 2008, un informe de Amnistía Internacional declara lo siguiente:
"La intensificación del bloqueo israelí desde junio de 2007 ha dejado a la población palestina, de 1,5 millones de personas, atrapada y con escasos recursos. Aproximadamente el 80 por ciento de la población depende del goteo de ayuda internacional que el gobierno israelí permite entrar. Incluso a pacientes que tienen una necesidad extrema de recibir tratamiento médico no disponible en Gaza se les impide en muchos casos salir del territorio."
Y así llegamos al conflicto actual que ocurre entre Israel y Palestina.

Luego del breve repaso de la historia de este conflicto, se ponen de manifiesto 3 técnicas mediáticas para desorientar a la opinión pública:

1) En primer lugar, aislar al conflicto de la historia. Muy pocos ciudadanos pueden enterarse a través de las noticias de que, antes de la creación del Estado israelí mediados de siglo, los palestinos ya estaban allí. Que la creación de Israel implicó el despojo y el desplazamiento de miles de familias palestinas. Por eso judíos y palestinos están enfrentados ahora por la posesión de un territorio que ambos reclaman como propio.

2) En segundo lugar, ocultar la progresión de este despojo. Es prácticamente imposible enterarse, por los medios tradicionales, que Israel hace muchos años que expande su territorio a través de nuevas guerras de ocupación, y mediante la acción de colonos que ocupan nuevos asentamientos. Siempre, por supuesto, ocupando terrenos que pertenecen a otras familias palestinas, que pasan a engrosar los millones de desplazados que viven miserablemente, en territorios bajo control militar israelí.

3) En tercer lugar, la estrategia israelí logra que millones en el mundo se declaren neutrales porque piensan que éste es un conflicto en el que ambos lados tienen su parte de responsabilidad. Y no faltan quienes apoyan abiertamente a Israel porque creen en los argumentos sobre la "lucha contra el terrorismo". Es vital además, que se oculte la financiación EEUU al estado israelí, ya que daría una imagen de superioridad, concluyendo que el Estado Israelí no corre ningún peligro de extinción.

Es imposible entender el conflicto y sacar alguna conjetura al respecto, si no se analiza la historia de los hechos de una manera secuencial. Este post es un paso mas en busca de la verdad del conflicto, para tratar de frenar el objetivo final sionista: La ocupación Israelí de la Palestina Histórica.


miércoles, 28 de enero de 2009

La Guerra en Palestina y la manipulación mediática (1ra parte)

El papel de los medios de comunicación de la derecha durante la masacre de Israel en Gaza ha sido simplemente lamentable. Igual que en su día se ocupó de defender a la Alemania nazi, hoy se dedica con fruición y vehemencia al Israel sionista y la agresión genocida a Palestina.

Ayer, se acusaba en el programa de Feinmann en C5N, a un líder de un movimiento de izquierda por los escraches realizados en contra de los ataques israelíes en Gaza. Mientras hablaba, se leía en el titular "Los nuevos Nazis", haciendo alusión a estos escraches.
Hoy en la nación me sorprendió una noticia sobre la supuesta "ola de nazismo" en Argentina. Me llama la atención la gran desinformación que existe con respecto a este tema. Aquí un fragmento de la misma:

"Horas después de que varias voces de la comunidad judía condenaran las expresiones antisemitas que, afirmaron, dominaron las últimas marchas contra Israel frente a la sede de la AMIA y del hotel Intercontinental, distintas voces del Gobierno condenaron esas ofensas, prometieron investigar lo ocurrido durante esas manifestaciones y aplicar las sanciones que correspondan."

No puedo creerlo. Ahora resulta que repudiar el genocidio del Estado Sionista es ser un Nazi. Repudiar la masacre de casi 1300 palestinos (la mitad de ellos jóvenes y mujeres) es ser un nazi. Las manifestaciones de los grupos de izquierda en Argentina no son en contra de los judíos, son en contra del estado sionista israelí, y esa es una sutil diferencia. Investiguen, y dejen de vivir en un estado de interpretado, víctimas del bombardeo mediático.

Para aquellos que tienen por objetivo hacer confundir sionismo con judaísmo para revivir el concepto de antisemitismo aplicándolo al antisionismo para colgar la manida etiqueta a todos aquellos que osan criticar las políticas genocidas de Israel. Les dejo el link de la Red Judía Antisionista Internacional.

Que pena me dan algunos comentarios que escucho y leo, moldeados a su vez por una propaganda mediática la cual podría llegar a compararse con la de goebbels para los nazis. Estan defendiendo el genocidio palestino, tal vez sin querer. 1300 palestinos murieron en esta última arremetida sionista, mitad mujeres y niños inocentes. Fueron bombardeados "por error" hospitales, transportes de ayuda humanitaria, escuelas, casas, etc. Se justifica la matanza argumentando que el estado sionista "se defiende" de los misiles de Hamas.
Lo que nunca se argumenta, es el hecho de que palestina está ocupada militarmente por el estado sionista desde hace 40 años, y que esta insurrección del pueblo es en parte por la opresión sufrida durante estos 40 años.

Se argumenta que israel se retiró en 2005 de la Franja de Gaza, lo que no se comenta es que el ejército israelí se reserva el control de las fronteras (decidir que entra y que sale), del espacio aéreo y naval de la Franja de Gaza, así como la posibilidad de llevar a cabo incursiones militares en su interior cuando así lo estimase oportuno (en nombre de "lucha contra el terror").

Se argumenta que Hamas es un grupo terrorista que tiene al pueblo palestino bajo un régimen, lo que no se dice es que el grupo Hamas fue electo democráticamente con un 60 % de los votos. Nada se dice del muro levantado en territorio palestino, por el estado sionista, que los divide de Cisjordania, y que impide a los palestinos transitar libremente de un país a otro. Nada se dice del bloqueo económico, el bloqueo de ayuda humanitaria, que mantiene a la mayoría de los hospitales con escaces de medicamentos. 13 soldados Israelíes, 1300 palestinos. ¿Se puede defender esta atrocidad?


Para complementar esta lectura, recomiendo vean la película "Paz, propaganda, y la tierra prometida". Recomiendo también la lectura de "lo que hay detrás de la crisis de Gaza" en donde se detalla en profundidad los trasfondos de este Genocidio. Opiniones como las del filósofo judío León Rozitchner sobre la operación "Plomo Fundido", aportaran sin duda una mirada crítica al conflicto que hoy sacude al pueblo palestino. Se debe castigar al Estado Sionfascista Israelí por violar las normas de derecho internacional.

Piensen, no vivan en un estado de interpretado. Duden.

Saludos